El Dr. Luigi Cancrini es psiquiatra y psicoterapeuta, fundador y presidente de una de las escuelas de psicoterapia más importantes de Italia, el Centro Studi di Terapia Familiare e Relazionale, el cual actualmente tiene once sedes en Italia. Ha recibido importantes premios y distinciones a lo largo de su carrera. En 2004 recibió el premio por su excepcional contribución en el campo de la terapia familiar de la European Family Therapy Association (EFTA) en Berlín.
Además, es autor de numerosas publicaciones científicas y de una treintena de libros, Entre ellos se encuentran El Océano Borderline, La Caja de Pandora, La Psicoterapia: Gramática y Sintaxis, Tóxico dependencias, entre otros.
Los días 6 y 7 de agosto, el Dr. Luigi Cancrini estuvo en la Universidad Peruana Unión (UPEU), en el marco del III Seminario internacional: “Escuchar a niños maltratados: Intervención psicoterapéutica y transmisión intergeneracional de los trastornos de la personalidad”. La temática fue diversa en temas centrados en la infancia infeliz y su relacion con los trastornos de personalidad.
Eventos familiares centrados en los errores de los padres a temprana edad, generan personalidades que difícilmente van a poder dar respuesta a las diferentes presiones y crisis de la vida adulta. El enfoque integrador, que apertura Cancrini, a través de la interdisciplina de niños judicializados, en proceso de adopción, incluye el proceso psicoterapéutico, cuya finalidad es el trabajo de desapego de la familia maltratante y la preparación para entrar en el espacio parentofilial de la familia adoptiva.
Los casos de Hilary y Diego destacaron la alianza terapéutica de la relación terapeuta/niños: la persona de la terapeuta como “depositaria de una madre buena”, sin alarmarse por los gestos de los niños, ni juzga, sino está del lado del dolor de los niños. Este espacio terapéutico se da en un contexto institucionalizado de acogida.
Es realmente emblemático el trabajo dual de la terapeuta; por un lado, se trabaja una nueva percepción de los niños de su “sí-mismo”, las lealtades a la familia de los padres maltratantes y el nacimiento de una lealtad nueva hacia la familia adoptiva.
El caso Diego, es la historia de infelicidad de un niño de 9 años. El padre del niño es descrito como profundamente ignorante y obtuso, si bien en grado de arreglárselas haciendo muchos trabajillos y actividades ilegales. Su actividad principal es el pastoreo y es descrito como particularmente atento a su forma física y con una actitud enfermiza hacia el sexo. Su núcleo familiar de proveniencia está constituido por ocho hijos, el padre es descrito como extremadamente severo y violento, la madre como una persona sumisa y dependiente del marido.
La madre de Diego es descrita como inmadura, mentirosa, impulsiva. De pequeña habría sufrido un episodio de abuso por parte del padre. Según el Servicio Social es ella quien ha enseñado a los niños a decir mentiras, hasta el punto de que la educadora que sigue a Diego en el domicilio afirma que, a menudo, el niño no logra distinguir entre mentira y realidad.
La madre maltrata física y psicológicamente a Diego. La pareja parental ha demostrado severas deficiencias como padres. El servicio social, que estaba a cargo de Diego desde que tenía 2 años de edad, dispuso a “La Consejería tecnica de oficio”, la revisión de las competencias de los padres en relacion al maltrato físico.
Diego ingresa en Comunidad en noviembre de 2014, en ejecución de la orden del Tribunal de Menores, que lo confía a los Servicios Sociales, encomienda al “grupo acogidas/adopciones” buscar una familia de acogida idónea y predisponer un suplemento de “CTU” con el fin de determinar la posibilidad de recuperación de la competencial parental por parte de los padres del niño, el tipo de apego entre padres e hijos y la potencialidad de la familia extensa.
El trabajo psicoterapéutico, bajo la supervisión del Profesor Cancrini, se inicia revinculando a Diego con su madre, más aun cuando él se entera de que la madre, no solo se separa del padre de Diego, sino que tiene una nueva pareja.
La aceptación de los sentimientos y celos de Diego hacia la nueva pareja de la madre y la actitud de Diego en “subir” generacionalmente hasta incluirse como “la pareja” de mamá.
D: Mucho no me creo que lo has dejado a ese.
Md: De hecho no lo he dejado…
Tp: ¿Queremos darle un nombre a esta persona?
Md: G., tiene 30 años.
D: Como papá.
Tp: ¿Es comprensible que Diego se haya sentido mal?
Md: Sí, porque no se lo he dicho yo, lo ha descubierto él solo, pero yo quería encontrar la ocasión adecuada…
D: ¡Exacto! (enfadado)
Tp: ¿Quizás la reacción que ha tenido puede estar relacionada con el modo en que lo ha descubierto? Por el teléfono me parece que es una situación ya vivida…
D: Sí, como con papá, he sabido por el teléfono que tenía a otra, por los mensajes de amor y después se lo he enseñado a mamá.
Tp: ¿Quizás te ha recordado un poco a aquella situación?
D: Porque a mí no me debes esconder las cosas. Después me toca mirarles el teléfono.
Tp: Quizás has revivido una situación similar…
Md: Yo quería volver a hablarlo contigo hoy que estamos solos, sin tus hermanas pequeñas, aquel no era el momento adecuado.
D: Debes dejarlo… ¡o me eliges a mí o lo eliges a él! Ya sé que le eliges a él…
Md: No, no le elijo a él, te elijo a ti.
D: ¡No han pasado ni dos días y ya se han besado!
Md: No lo conozco de hace dos días, lo conozco desde hace un tiempo.
D: ¿Y no me has dicho nada?
Md: No, porque no me parecía adecuado decírtelo pronto.
D: Sin embargo, debes decírmelo todo porque tu novio soy yo.
Tp: Parece que, ante mamá, Diego sea a veces niño y a veces grande. ¿Qué papel tiene Diego? ¿Es el novio o el hijo de mamá?
D: Yo soy el novio y soy adulto. Yo debo protegerte.
Md: Pero no así, hijo mío…
Tp: Así que Diego debe proteger a mamá…
Otro de los temas, producto de sus investigaciones clínico-relacionales es la tipología de los trastornos de personalidad: La personalidad paranoide, Los padres tienen una idea equivocada de la educación, incluyen la violencia como forma de educar y poner límites a los hijos. Desde el miedo al contacto hasta el control de los padres por tener un hijo perfecto.
Con respecto a la personalidad narcisista, esta se relaciona con sintomas como la anorexia, porque está centrada en el cuerpo; la obra emblemática del profesor Cancrini es “Océano borderline. Viajes a una patología inexplorada”, es una integración del enfoque sistémico –sobre todo la terapia familiar de la escuela de Mara Selvini- con aportaciones relevantes del psicoanálisis: Freud, Kernberg, Mahler, Lorna Benjamín, en la búsqueda por comprender el caso clínico concreto sin desatender otros aspectos del ecosistema familiar. Ciertamente, el término utilizado por Cancrini es el de “borderline” y frente al de nuestra mayor preferencia que es el de “límite”.
Algunas referencias sobre la obra de Luigi Cancrini
Merece la pena considerar la reciente propuesta de Luigi Cancrini (2006) de sustituir el término “estructura” por el de “funcionamiento”. Las personas no se diferencian, básicamente, en la posibilidad de catalogarlas como “neuróticas”, “borderline” o “psicóticas”, sino en el diferente umbral de activación en cada una de ellas de los correspondientes patrones de comportamiento. En situaciones de estrés surge el modo de funcionamiento borderline, como en la adolescencia, nacimiento de un hijo, duelos, pérdidas. Lo que define la estructura límite de la personalidad, o el trastorno de personalidad del DSM, es la especial facilidad con la que una determinada persona retrocede a niveles de funcionamiento límite. (Citado por Carlos Rodríguez Clínica y Salud, 2007, vol. 18 n. º 3 329)
Roberto Pereira Tercero, en Revisión histórica de la terapia familiar, refiere: “Luigi Cancrini es otro de los psicoanalistas que entra en el campo de la Terapia Familiar sin abandonar sus raíces, y tratando siempre de guardar un difícil equilibrio entre ambas orientaciones. Psiquiatra comprometido con la Reforma italiana basada en los postulados de Basaglia, fundó tardíamente su Centro de Studi di Terapia Relazionale de Roma, con destacados colaboradores como Onnis, Coletti o Grazia Cancrini. Dentro de la Terapia Familiar reconoce las influencias fundamentales de Watzlawick, Haley y Minuchin. (Cancrini, 1991)”.
Esperamos pronto volver a tener al Profesor Cancrini y compartir su sabiduría, experiencia clínica y sus aportes sobre la terapia familiar.